Capítulo 12

Kizha’at, aquí no hay sonidos.

—Aquí tampoco, Anara.

—Bueno, sigan buscando los dos. No necesito actualizaciones cada cinco minutos —puso los ojos en blanco mientras apoyaba la oreja en el tronco de un árbol.

Dravian y Ethan se ignoraban estratégicamente, al tiempo que competían por la atenc...

Inicia sesión y continúa leyendo