Una oportunidad de luchar

—Toma. Dale a esto —dijo Patrick, pasándole a Pierce un porro, con la esperanza de que la hierba le secara las lágrimas. Pierce lo aceptó, le dio un par de caladas e intentó devolvérselo a Patrick—. Yo estoy bien, hermano. Tengo más. Eso lo necesitas tú.

—No puedo creer que se haya ido —dijo Pierce...

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