Capítulo 22 CAPÍTULO 22

—Porque ninguna es tan interesante como tú.

¿Qué?... Me quedé en silencio; eso me dejó sin nada que decir.

—¿Qué? No me digas que te dejó sorprendida; lo sé, eso es lo que provoco.

Rodeé los ojos, dejé caer mi cabeza sobre un estanque, dándome cuenta de que me tenía amarrada de manos.

—Bueno, ca...

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