Capítulo 23

Saúl cruzó los brazos, esperando pacientemente a que su criada regresara.

—¿Dónde estabas? —ladró en cuanto la vio caminando hacia él.

—Yo... eh... salí a hacer una llamada, señor —tartamudeó ella, sudando.

—Así que tu llamada era más importante que tu deber, ¿verdad? Y, por cierto, ¿por qué está...

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