Capítulo 36 1.- Tus besos me confunden

La pasión recién descubierta de en mi cuerpo exige hambrienta seguir colgada de tus labios hasta perderme en la mágica lujuria que detonan tus manos al contacto con mi piel.

Atenea

Hemos venido todo el camino en silencio, la verdad no sé qué decir de todo lo ha pasado en esta última hora...

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