Capítulo 49 2.- Pura, impetuosa, mía

—Ese contrato nos obliga a ser fieles, que no se te olvide porque yo no voy a permitir que me veas la cara de idiota, eres mi esposa y te debes comportar como tal —demando y mi tono es ronco, fuerte y bajo.

Nuestros rostros están tan cerca que puedo sentir el calor de su aliento sobre mi piel. el o...

Inicia sesión y continúa leyendo