Capítulo 34 34

—Que ahora quiero aprender a irme sin perderte.

—Eso ha sonado sospechosamente bien para alguien que graba puertas durante cuarenta segundos.

Ciro soltó una carcajada al otro lado del teléfono.

—Sigues usando eso contra mí.

—Hasta que muera.

—Qué romántica.

Me acomodé en su cama con el portátil sobr...

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