Capítulo 42 42

—Porque alguien ya les dijo que Iria podría aceptar.

Ciro giró hacia mí.

—¿Tú hablaste con ellos?

—Desde la primera oferta, no.

Mi madre dejó la taza sobre el plato.

—Salcedo mencionó a una mujer de Madrid.

Sentí un golpe de irritación.

—¿Vera?

—No dijo nombre.

Saqué el teléfono.

Ciro me tocó la muñ...

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