Capítulo 46 46

—No, Iria. Esa cláusula no pienso firmarla.

Me senté en el borde de la cama.

—¿Porque te parece mala o porque quieres seguir aceptando trabajos fuera?

—Las dos.

—Entonces negocia.

Ciro soltó una risa.

—Qué fácil lo haces sonar.

—Hace unas semanas me dijiste exactamente eso con Albor.

—Me está volvie...

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