Capítulo 28 No voy a perder

Alexandros

Tomo a Emily con firmeza del brazo sano. El médico aprieta la quijada con impotencia, viendo cómo me la llevo de su cubículo sin darle espacio a replicar. Me importa una mierda su opinión.

Salimos a la calle y la arrastro de vuelta al auto. Nos montamos en el habitáculo y el silencio qu...

Inicia sesión y continúa leyendo