Capítulo 95 Solo porque dijiste por favor

Alexandro

El sonido sordo del cerrojo de bronce al girar en la puerta del baño resuena en la suite como un portazo en mi cara.

Me quedo de pie en medio de la habitación, descalzo, con la respiración agitada y el pecho subiendo y bajando con violencia. Me paso una mano pesada por el rostro, frotándom...

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