1010

Mirando a Miles, quien expuso sus sentimientos por primera vez, Hania no pudo evitar quedarse atónita.

Sin embargo,

todavía estaba luchando porque no quería ser tan íntima con Miles.

—¡Suéltame primero!

Miles

no soltó a Hania, sino que le apretó la muñeca con más fuerza.

—No has respondido a mi ...

Inicia sesión y continúa leyendo