1359

Al instante, Hania se sonrojó mientras hablaba en serio con David, pero él seguía coqueteando con ella, haciéndola sentir tímida y no podía contener la risa.

—¡Para! ¡Es tan cursi!

Pero, ¿qué podía hacer?

Aunque se sentía cosquilleada, también estaba encantada y feliz.

Disfrutando, Hania terminó...

Inicia sesión y continúa leyendo