Capítulo 29

PASTEL

Luca se sienta en el taburete frente a mí como siempre solía hacerlo: tranquilo, metódico, insoportablemente concentrado.

—La mano —dice.

Se la doy.

Desenvuelve la cinta despacio, inspeccionando mis nudillos como si lo hubieran ofendido personalmente.

—Estás bajando la izquierda otra vez...

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