Capítulo 44

~NICO~

Adriano no se sentó.

Se quedó de pie frente a mi escritorio, sin chaqueta, con la manga de la camisa manchada de sangre seca. Parecía haber llegado directo de la carretera.

Enzo estaba junto a la ventana, con los brazos cruzados.

—El cargamento llegó —dijo Adriano—. Pero nos atacaron tres...

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