Capítulo 68

—¡Ja, ja, ja! Mi querida princesa, por el suspenso, me has alegrado la noche... ¿Con quién te encontraste? —respondió la Reina Annabella de manera juguetona.

Aunque la Reina Annabella sonreía, Lyca no pudo evitar notar que sus ojos se movían. Eso mostraba que tenía algo que ocultar.

—Una anciana, ...

Inicia sesión y continúa leyendo