Capítulo 32 Humana o no, era una mujer.

—¿Qué? —ella lo miró confundida.

—Dije, suelta tu cabello —apretó y ella frunció el ceño.

Él no la dejó reflexionar sobre sus palabras mientras sacaba el alfiler y sus largos y sedosos mechones caían en cascada por su espalda cubriendo su espalda desnuda de los ojos pecaminosos.

Se quedó mirando ...

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