Lección 143- Cuando te hieras, no lo ignores.

Estoy sentada en el sofá de Torin mientras él camina inquieto por la casa. Es como si no supiera qué hacer consigo mismo.

—¿Quieres algo de beber? ¿Algo de comer? —me ofreció.

—Estoy bien, Torin. Ven, siéntate conmigo, debemos hablar —doy una palmadita en el sofá a mi lado y él suspira, pero luego...

Inicia sesión y continúa leyendo