Capítulo 130 UNA NOCHE ATERRADORA

—¡Me resistí, hermana...! —gemí histéricamente, aferrándome con fuerza a la espalda de Lucia—. No permití que me humillaran de esa manera. Le di una patada en la entrepierna a uno de ellos y después corrí para agarrar una barra de hierro. Pero eran demasiado fuertes... Me desgarraron la ropa, me inm...

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