Capítulo 143 Un Demonio Disfrazado de Padre

"Elena...", siseó Adrian con voz ronca, extremadamente débil y quebrada.

En su mano derecha sostenía un rifle de cañón largo que todavía desprendía calor, mientras que en la izquierda apretaba la llave del candado de la celda. Caminaba tambaleándose, acercándose a mí con los últimos restos de fuerz...

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