Capítulo 28 Los negocios sucios de la mafia

—¿Qué pasa, Marco? —pregunté suavemente.

—Señorita Elena, por favor no salga de esta habitación y asegúrese de que la puerta esté bien cerrada con llave desde adentro —respondió Marco con un tono muy serio y apresurado.

Fruncí el ceño confundida. —¿Por qué? ¿Ha pasado algo afuera?

—El jefe Adrian re...

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