Capítulo 35 La Advertencia Absoluta de Adrián

—No acepto un no por respuesta, Elena —la voz de Adrián bajó en un tono de firmeza helada. Su mano atrapó mi muñeca, giró mi cuerpo y me atrajo con fuerza hasta que caí sentada justo sobre su regazo.

—¡Agh! —exclamé sorprendida, apoyándome por reflejo en sus hombros firmes para no caerme.

El aroma...

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