Capítulo 36 Empieza a Sospechar

—¡¿Adrián?! —grité por reflejo, con la voz quebrada por el susto.

Con movimientos presurosos y aterrorizados, agarré el cuaderno, cerré su tapa de cuero con fuerza y lo metí rápidamente en el cajón del escritorio, cerrándolo de golpe con un fuerte estruendo.

Respiraba con dificultad. El rostro se me...

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