Capítulo 33 33

Kimberly pasó a la pequeña habitación, se quitó su ropa y se puso la prenda; le quedó perfecta.  

Ella se puso una bata de seda roja que hay para las clientas, para que se salgan a verse cómo les queda.  

— Señorita, ¿le quedó la prenda? —dijo la joven que atiende.  

— Sí, quiero ver cómo se me...

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