Capítulo 27 27

Cuando acabó la ducha que ambos se dieron, el vapor aún colgaba en el aire, un telón suave y cálido que parecía extender el momento íntimo que Egor y Nerea acababan de disfrutar.

Las duchas con él solían ser largas y perversas, pero no esa. Aquella no fue con esa intención.

Con movimientos deli...

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