Capítulo 181

Emma

Podía sentirlo: una maldad invisible fijándose en mí como un láser de puntería que no podía ver. El vello de la nuca se me erizó y la columna se me puso rígida, con esa conciencia primitiva de que algo andaba mal.

Cerré los ojos, tratando de estabilizar la respiración, pero mi mente se inundó...

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