Capítulo 22

Emma

Sebastian me jaló por encima de la consola, con las manos ásperas y posesivas. El espacio reducido del auto nos obligó a pegarnos, el volante clavándoseme en la espalda mientras me acomodaba sobre su regazo. Su boca no se separó de la mía ni un segundo, tragándose mis protestas y convirtiéndol...

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