Capítulo 47

Emma

El dolor de cabeza me golpeó incluso antes de abrir los ojos: un latido sordo y persistente que palpitaba al ritmo de mi corazón. Gemí, hundiendo la cara más en la almohada, intentando obligar a que desapareciera la náusea que me revolvía el estómago. La boca me sabía a whisky rancio y arrepen...

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