Capítulo 50

Sebastian

Había cruzado un océano por esto —por ella— y aun así me miraba como si yo fuera el enemigo.

Tres días. Tres días sentado en tediosas negociaciones de fusión en Londres mientras esa foto se me quemaba en el cerebro, mientras la idea de que se la enviara a alguien más me hacía querer romp...

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