Capítulo 74

Emma

Los escalones de mármol de la entrada de Zenith se sentían fríos bajo mis tacones cuando empujé las puertas giratorias; el aire otoñal me mordía las mejillas. La hora pico nocturna de la ciudad me tragó por completo: taxis tocando el claxon, peatones empujándose, el pulso implacable de Manhatt...

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