Capítulo 8

Emma

Le bajé los pantalones hasta los muslos y luego enganché los dedos en la pretina de sus bóxers para bajárselos despacio, con cuidado, como si estuviera desenvolviendo algo frágil, algo que podía romperse si no era lo bastante delicada. Su pene ya estaba medio erecto, pesado y grueso al quedar ...

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