Capítulo 125

Liora apenas había dejado el bolso cuando el cansancio cayó sobre ella, lento y pesado. Le dolían los hombros, le ardían los ojos y, aunque había salido del hospital hacía una hora, su mente aún recorría sus pasillos sin descanso. La luz tenue y cálida del apartamento contrastaba de forma brutal con...

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