Capítulo 48 48

―De la casa que Arturo y yo compramos antes de cancelar la boda.

Zayen no habló.

Yo tampoco.

La fotografía de la llave seguía abierta en mi teléfono.

―¿La casa sigue siendo tuya? ―preguntó al fin.

―No. Se vendió hace casi dos años.

―Entonces ¿por qué tiene una llave?

―Porque la conservó.

―¿Y por qué...

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