Capítulo 56 56

―Solo tú y yo, para saber quiénes somos cuando ya no haya un contrato obligándonos a estar en el mismo país.

Lo miré.

―Eso suena peligrosamente romántico.

―Lo es.

―¿Tienes fiebre?

―Probablemente.

―¿Y qué haríamos?

Zayen se encogió de hombros.

―Nada extraordinario.

―Eso no te queda bien.

―Quiero desa...

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