Capítulo 34

Suspirando, me siento en la mesa más alejada de la puerta, lo cual no es mucho en la pequeña sala de personal. No hay nadie más en la habitación, y cuando miro mi teléfono, me doy cuenta de que es porque técnicamente aún falta una hora para el almuerzo.

Al menos tendré tranquilidad y no tendré que ...

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