Capítulo 103 103

Eduardo se desesperó cuando miró que su hermano hablaba en serio de no querer colaborar.

—No, espera. Está bien, lo acepto. Pero si me prometes que tendrás mucho cuidado, y cada vez que te toque correr, yo te acompañaré.

—¿A correr en el auto? —preguntó con emoción.

—No, solo a verte, sabes que y...

Inicia sesión y continúa leyendo