Capítulo 140 140

Luna le pidió que no volviera a mencionar esas cosas. Le ordenó que durmiera y que al despertar esperaba que sus pensamientos ya se hubieran aclarado.

—No te hagas la graciosa, yo estoy ansioso porque tú me lo cuentes y ya me estoy desesperando. —¿Acaso… no es mío?

Preguntó el hombre con un nudo e...

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