Capítulo 15 15

Cárlenton estaba poseído, su mirada llena de furia no se despegaba de mis ojos.

Me volvió a arrinconar contra la pared.

—Déjeme ir, mi novio vendrá a buscarme y no quiero tener problemas o que usted resulte golpeado por él—. Supliqué.

Pero el muy idiota hizo oídos sordos y así como me tiene de es...

Inicia sesión y continúa leyendo