Capítulo 155 155

En un corto descuidado de aquel hombre, Eduardo se lanzó hacia él y le arrebató la navaja.

Luna cayó al suelo boqueando como un pez por la falta de oxígeno que necesitan sus pulmones. Mientras que su marido ha tomado a golpes con puño limpio al malvado hombre.

—Mi… amor… ya déjalo, por favor lo va...

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