Capítulo 174 174

Un rato después, Eduardo se marchó en su auto, va para la casa donde ordenó que le retuvieran a su padre. Lo encontró amarrado de pies y manos, sentado en una vieja silla de madera.

Su corazón no siente pena por él, esa sed de venganza la tiene desde que era un niño, ahora solo toca llevarla a cabo...

Inicia sesión y continúa leyendo