Capítulo 179 179

Eduardo se enfureció al ver a la maldita zorra sonriendo como dueña y señora de su cuerpo.

—¿Qué putas te pasa, prima?

Reclamó, dándole un empujón que la mandó directo al suelo húmedo.

—No te hagas el pendejo primo, yo sé que tú me deseas a mí. Yo deseo que me hagas tuya, quiero que tú seas el pr...

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