Capítulo 37 37

Juro que pensé que se trataba de mi madre. Pero no, la voz era muy diferente a la de ella, la de esta era… coqueta, sensual y llena de arrepentimientos.

—¿Pero qué demonios haces aquí, después de tanto tiempo? lárgate por donde llegaste, en esta casa no eres bienvenida.

Yo me pongo nerviosa cuando...

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