Capítulo 94 94

Esa tarde, como ya se ha hecho una costumbre, Eduardo recogió a Luna en la estación y se fueron nuevamente a la playa, lugar que se ha convertido en su escondite perfecto.

—Luna, yo sé que es muy pronto para pedirte algo muy importante que significa mucho para mí, la verdad es que necesito decírtel...

Inicia sesión y continúa leyendo