Capítulo 10

Entré a mi oficina y la cerré bien. No había podido ni sentarme cuando de repente escuché un golpe en la puerta. Caminé hacia ella y la abrí. Pude ver el resplandor de mi mejor amiga, la bruja, y la dejé pasar.

—¿Dónde está tu jefe? —preguntó la bruja. Aún estaba inconscientemente consciente de que...

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