¡Eres una zorra patética!

Con eso, Cedric lanzó a las chicas una última mirada de advertencia, luego se dio la vuelta y se dirigió hacia su coche. Las dejó sin palabras, con expresiones de sorpresa, vergüenza e incredulidad. Al llegar a su coche, echó un último vistazo por encima del hombro, con los ojos duros, desafiando a ...

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