¿Por qué no llora?

—Sí, ella —respondió Cedric, su tono cargado de impaciencia.

—Acaba de llegar hace unos minutos. La están preparando en una de las salas de parto.

Cedric soltó un suspiro brusco, mientras una oleada de alivio lo recorría. —Gracias —murmuró, aunque la enfermera ya le indicaba la dirección correcta....

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