No hagas que me arrepienta de haberle dado un nombre decente

Sophia tragó saliva con dificultad, su valentía flaqueando. —Lo siento— tartamudeó, las palabras saliendo antes de que pudiera detenerlas.

Pero Cedric no había terminado con ella. —Mujer— dijo, su tono engañosamente calmado. —Ten cuidado. No me hagas hacer lo que no quiero hacer.

La respiración de...

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