No necesito tu estúpida compasión

Con eso, salió del coche, sus movimientos fluidos y seguros mientras rodeaba la parte delantera del G-Wagon. Natasha lo observaba a través de la ventana, una pequeña sonrisa divertida asomando en sus labios a pesar de sí misma.

Cedric llegó a su lado, abriendo la puerta con una exagerada floritura....

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