¡¡¡Vete al carajo, Sophia!!!

Una extraña sensación de entumecimiento se apoderó de ella, mezclada con una rabia ardiente que no podía sacudirse. Forzó a sus piernas a moverse, sus pasos resonando mientras salía tambaleándose del baño, alejándose de la insoportable sonrisa y la mirada penetrante de Cedric. Su corazón latía con f...

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