Capítulo 32 32

—Entonces dímelo tú: ¿qué hacemos si nuestras dos oportunidades empiezan a pedirnos estar en lugares distintos al mismo tiempo?

Miré el correo otra vez.

—Lo mismo que acabamos de prometer.

—Eso suena sencillo porque todavía estamos en tu sala.

—Y va a seguir siendo sencillo cuando estemos en ciudade...

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